lunes, 26 de septiembre de 2016

Seis

Buenos Aires, del 19 al 25 de septiembre de 2016

El día 19 lunes madrugamos, teníamos que estar en la estación de buses a las 5,25 h, el barco zarpaba para Buenos Aires a la 8,45 h, pero había que pasar por migraciones y esto lleva tiempo. Antes había que recorrer los 200 km que separan Montevideo de Colonia de Sacramento, lugar de donde sale el barco.

Autobús, barco ida y vuelta para dos personas unos 100 euros. El ferry directo Montevideo – Buenos Aires vale casi el triple.

Decidimos ir a ésta ciudad porque en la oficina del puerto en Montevideo nos han dicho que el barco con Juanita llegará el martes 27.  Como faltaba más de una semana y Montevideo lo conocemos, pensamos aprovechar el tiempo para visitar BA.
La travesía dura hora y media, tanto la ida como la vuelta fui en cubierta, no me podía perder el estuario del Mar de la Plata. Había leído cómo navegaban por estas aguas Magallanes-Elcano en la primera circunnavegación al mundo en el 1520, Pedro Sarmiento de Gamboa en su viaje al estrecho de Magallanes hacia el 1580 y el capitán Slocum a bordo del Spray en la primera vuelta al mundo en solitario, creo que a finales del XIX.
Buenos Aires es una ciudad de contrastes fuertes, conviven edificios preciosos, de estilo art nouveau con otros destartalados, el Congreso Nacional, en el centro de la ciudad, con indigentes que viven permanentemente en la misma plaza, a la vista de sus señorías. Las aceras están levantadas, los grafitis y la suciedad están presentes en buena parte de la ciudad, pero poco a poco te vas haciendo a ella. El área metropolitana tiene unos 15 millones de habitantes y mi impresión es que no llega a ser agobiante, quizás por la amabilidad y el trato del bonaerense (porteños, es como les gusta que se les llame) esto lógicamente favorece la vida en la ciudad. En varias ocasiones consultando el mapa de Buenos Aires, se nos acercaban y nos decían en que nos podían ayudar. Confieso que la idea que tenía del argentino en general, de ser un tanto altanero, se ha esfumado en los seis días que hemos estado en BA, ni una sola vez nos han tratado con grosería (amigos lectores españoles, nos tenemos que poner las pilas).

En estos días creemos que hemos visto lo esencial de la ciudad, los barrios del Centro, Puerto Madero (la zona más nueva y llena de rascacielos), San Telmo (la parte más antigua de BA), la Recoleta, Palermo y por último Boca, con el Caminito, el tango y sus puestos de parrillada en la calle.

Tengo que reseñar, que algunas cafeterías y librerías son verdaderas obras de arte, es un placer visitarlas.

En general, me he sentido en Buenos Aires a gusto y en una ocasión en particular como si estuviera en casa. Fue cuando visitamos el Centro Salamanca que hay en la ciudad, son en la actualidad 700 socios, todos salmantinos o descendientes. En atención a nuestra visita la coral del centro nos cantó la Tuna de Salamanca.
Llegamos a hablar con algunas personas, hombres y mujeres que rondaban los 85 años de edad y que habían salido de niños de Soto Serrano, Lagunilla, Mieza, Lumbrales, Miranda del Castañar, etc… todos sin excepción estaban agradecidos a la Argentina por la oportunidad que les brindó, pero también tenían en el corazón a sus pueblos y a la Patria, como literalmente me dijeron.

Para moverse por BA es preciso una tarjeta, ésta se compra en los Kioscos (son establecimientos que tienen el luminoso rojo) después hay que recargarla en el Subte (el metro) en total cuesta 50 pesos (algo más de tres euros) y sirve para cuatro viajes que pueden ser en metro o en bus.

Nota: queremos agradecer a esas personas, que nos ayudaron o que simplemente hablaron con nosotros, dejando una huella entrañable en nuestro corazón.
El señor Ramón Bias, recién salido del hospital por un coma diabético, se ofreció para orientarnos y nos indicó un lugar para comer, también nos ofreció su casa en Paso de los Toros, en Uruguay. Don Orlando Cesar Martínez, de madre catalana y padre sirio, esperó a que saliéramos de la estación del ferry en BA para decirle al taxista por donde nos tenía que llevar (no quería que nos engañara). La señora Carmen, dueña de un negocio de antigüedades al final de la calle del Caminito en el Boca, hija de gallegos y que no ha podido conocer nunca el país de sus padres, tiene 82 años, problemas de salud y no parece que venda mucho en su tiendita, pero lleva su vejez con dignidad y está al día de lo que ocurre en el Mundo. También a Hernán Tulissi, cantante de tangos, que nos amenizó con sus canciones mientras comíamos en el Gran Paraíso en el barrio del Boca, a Gloria le cantó canciones que ella había oído a su padre cuando era niña. Me dijo que sus abuelos ya fallecidos, nacieron en Ciudad Rodrigo y por lo tanto me dedicó algunas canciones españolas.

A todas estas personas, gracias de todo corazón. No leerán nuestro blog, importa poco, no volverán a ser anónimas, queda constancia aquí de su calidad humana.



Salud y buen viaje a todos.

Gloria y Antonio.









































5 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Antes de nada tengo que echaros una pequeña bronca ¿como se nos puede tener tantos días sin noticias vuestras? ya hemos llegado a pensar que tendríais problemas. Afortunadamente no habéis tenido ninguno, cosa que nos alegra a todos. Estoy deseando que os hagáis cargo de Juanita, supongo que será otra aventura la descarga del barco, sacarla del contenedor y comprobar que todo estaba bien.
    Seguir disfrutando y acordaros de nosotros que estamos impacientes esperando vuestras noticias. No nos tengáis tanto tiempo sin ellas.
    Un abrazo.

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  3. Cada vez conozco un poco mas atravez de sus ojos sigan tomando fotos

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  4. Cada vez conozco un poco mas atravez de sus ojos sigan tomando fotos

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  5. Cada vez conozco un poco mas atravez de sus ojos sigan tomando fotos

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