Asunción, 11 de septiembre de 2016
Llegamos a Asunción el día 8 a las 6,50 h cansados,
pero con la ilusión a tope. En inmigración ningún problema, cogimos un taxi
fuera del aeropuerto pues dentro son muy caros, los autobuses los descartamos
porque son muy viejos y van llenos siempre. Al llegar al hotel desayunamos y
dormimos unas tres horas.
El resto del día lo empleamos en pasear para
familiarizarnos con la ciudad sin seguir un rumbo determinado. Comimos unas
empanadas buenísimas de yuca con carne en la plaza de Uruguay, en la noche
cenamos en el hotel y poco después a dormir, caímos “como troncos”.
Al día siguiente estuvimos visitando
los edificios más representativos de la ciudad. Entramos en la estación de
ferrocarril, los paraguayos están muy orgullosos de que la primera línea férrea
de Sudamérica para el transporte de viajeros fuera la Asunción – Encarnación,
construida en 1861 y con 379 km de longitud. El dato nos lo dio un empleado que
fue en su día ferroviario. El hombre estaba interesado en material Talgo, tanto
remolcado como de locomotoras y preguntó sobre aspectos técnicos fundamentales
del material en cuestión. Pensaba que los Talgo podían cumplir con éxito las
expectativas para el país sin gastar sumas enormes de dinero. Desgraciadamente
hoy día sólo está abierta la línea Encarnación – Corrientes, esta última ya en
Argentina. Los paraguayos también están
orgullosos de haber sido los primeros en independizarse de la corona española
en el año 1811 y ésta, afortunadamente fue incruenta.
Continuamos el recorrido por la
ciudad visitando el Cabildo, que tiene una sección dedicada al inmigrante,
fundamentalmente alemanes, polacos, ucranianos, italianos y japoneses. En estos
días visita el país la princesa Mako nieta del emperador del Japón, se
conmemora el 80 aniversario de la inmigración japonesa que se produjo desde
1936 con la segunda guerra mundial.
También visitamos La Catedral de
Asunción, fuimos al Panteón de los Héroes (no lo pudimos conocer, estaba
cerrado por reforma), estuvimos en el centro de la cultura conformado por nueve
casas coloniales de diferentes colores, en una de ellas hay una cafetería con
vistas al palacio de la familia López Solano, actualmente sede del gobierno. Por
último, visitamos el Museo Casa de la Independencia, una vivienda de estilo
colonial y seguramente la más antigua de la ciudad pues data del 1772 y
conserva el mobiliario de la época.
Al día siguiente paseamos por la
avenida de la Costanera, al lado de una de las orillas del rio Paraguay, allí
está fondeado el cañonero que participó en la guerra del Chaco. Ésta la
libraron Paraguay y Bolivia, al parecer terminó en tablas. Muy al contrario de la
de la Triple Alianza (1865 – 1870) en la que Paraguay se enfrentó con Brasil,
Argentina y Uruguay. Resultado: el 65% de la población murió y el país perdió
el 35% de su territorio.
Las principales arterias viales
de la ciudad son la Av. del mariscal López (causante de la guerra anterior), la
calle del general Estigarribia (jefe del ejército en la guerra del Chaco) y la calle
De la Palma, la más comercial.
En cuanto a la gastronomía nos gustaron
las empanadas de yuca y carne, están muy buenas; también la chipa que es una
especie de bollo de pan de yuca con queso por dentro. Mención aparte es la
carne, es excelente. Y lo que causa furor nacional es el Tereré, una infusión
de hierba mate que se toma frio a diferencia del mate argentino que se toma
caliente.
Por último, añadir que los paraguayos
son buena gente, amables y atentos con el viajero, nosotros no tuvimos ningún
problema y la ciudad nos pareció tranquila y segura.
Uno de los sitios que más disfrutamos
por el gusto con el que está decorado y la atención especial a los visitantes
fue la cafetería Marino´os, en donde tomamos café y pastas. Desafortunadamente por
equivocación borramos las mejores fotos de este y de otros sitios que
nos gustaron mucho. Aun así, podemos compartiros algunas que conservamos de nuestra
visita a Asunción.
NOTA: Nos pareció Asunción una
ciudad de contrastes arquitectónicos. Vimos casas antiguas muy bien conservadas,
otras a punto de derrumbarse o que sólo conservaban la fachada colonial con añadidos
de arquitectura moderna con poco acierto, barrios de casas enormes tipo mansión
y otros barrios populares muy humildes.
Salud y buen viaje a todos.
Gloria y Antonio
Salud y buen viaje a todos.
Gloria y Antonio





















Espectacular entrega...!!!
ResponderEliminarComo te tira el ferrocarril 🚂 🚂!!! Faltaría mas...
Nos encanta seguir vuestra aventura, por aquí la vivimos como si la estuviéramos realizando con vosotros.
Ahora a esperar a Juanita, el lunes esta a la vuelta de la esquina.
Buena suerte amigos, abrid bien los ojos, quedaros con todo en vuestras retinas y disfrutad.
Un abrazo
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarYa nos teníais impacientes esperando la siguiente entrega. Pero por lo que se puede leer y ver, va todo estupendamente y lo estáis pasando bien.
ResponderEliminarSeguir disfrutando que aquí nosotros también lo hacemos con vuestros relatos y fotografías.
Genial!!!!!seguimos.....suerte!
ResponderEliminarGracias Rocío. Que bueno saber que nos acompañáis. Recuerdos para todos los compas del CRE de Alzheimer de Salamanca. Un enorme abrazo.
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