jueves, 29 de septiembre de 2016

Siete

Os habíamos contado que después de visitar las cataratas de Iguazú, el día 14 de septiembre salimos rumbo a Montevideo. Ilusionados con la idea de que en un par de días llegaría Juanita al puerto, podríamos recibirla y entonces comenzaría nuestra aventura con ella.

Las cosas no resultaron como esperábamos. Nuestro vuelo hacia el Aeroparque de Buenos aires salió con demasiado retraso debido a una tormenta tropical que afectó la zona del Río de la Plata. Como era de esperar, perdimos el vuelo de conexión y nos vimos obligados a comprar nuevos tiquetes.  Ese mismo día nos enteramos de que Juanita también venía con retraso… 10 días. 

Así que decidimos estar en Montevideo del 15 al 18 de septiembre, los días que teníamos contratados de hotel. Aprovechar la semana siguiente para ir a conocer la ciudad de Buenos Aires y luego regresar a esperar a Juanita. 

Llegamos al bonito y muy amigable Aeropuerto de Carrasco en Montevideo aproximadamente hacia las 19:30 horas y nos fuimos en taxi al hotel. Elección inadecuada. Nos salió carísimo. Luego supimos que con regularidad circula desde allí una línea de buenos autobuses de costo mucho más asequible. El hotel está en la zona antigua de la ciudad. Es un edificio de 1930 que conserva la belleza de la arquitectura de esos primeros años del siglo XX, con un ascensor precioso y habitaciones sencillas, cómodas y limpias. Lo administra una pareja de españoles (Alejandro y Rosa) que inmigraron hace más de 50 años.

Dejamos las maletas y salimos a cenar. Otra cosa que aprendimos, comer fuera es muy caro. Casi siempre cobran los cubiertos y hay que aclarar bien en que consiste lo que van a servir, ya que cobran cada cosa por separado, por ejemplo, en los espaguetis la salsa es adicional y se cobra.

Al día siguiente fuimos a las oficinas de la empresa que gestiona la llegada de Juanita a puerto para obtener más información y tranquilidad. Luego y durante los tres días siguientes nos dedicamos a recorrer la ciudad dejándonos llevar por las edificaciones, los monumentos, los colores, los sabores y la guía de las personas con las que íbamos conversando: los dueños del hotel, algún camarero, una persona de la oficina de turismo, gente en la calle que nos orientaba cuando revisábamos el mapa que nos dieron en la oficina de turismo. Así conocimos la Catedral Metropolitana, la Plaza de la Independencia, el Mercado del Puerto, la Avenida 18 de Julio, la Rambla…  y descubrimos aficionados al tango bailando en la calle. Podéis ver las imágenes a continuación.

En uno de esos paseos y gracias al encuentro fortuito con un mexicano que trabaja temporalmente en la ciudad, fuimos a parar al restaurante “Tomate” (mirad con cuidado las fotos ya que en una de ellas encontrareis la explicación del porqué de ese nombre) en donde nos amenizó la comida el dúo formado por una trompetista (Alejandra) y una bajista (Patricia) que tocaban jazz, a veces clásicos y otras veces improvisaciones. Son gemelas y comienzan su andadura en este tipo de escenarios. Una de las canciones que improvisaron nos la dedicaron, dicen que la llamaran “La ranita y el monstruo” …  un lindo e inesperado detalle ¿verdad? En el vídeo que incluimos podéis escuchar un poquito de su música y ver el restaurante.

Así terminó nuestra primera visita a Montevideo. Nos fuimos para Buenos Aires. Sobre ese viaje ya escribimos. En la siguiente entrada os contaremos cómo nos está yendo actualmente en la segunda visita a Montevideo y lo que ha ocurrido con Juanita.

NOTAS:
De la gente de Montevideo hay que destacar y felicitar su amabilidad y el buen trato que ofrecen a quienes les visitan. De su gastronomía es indudable que se come una carne deliciosa. La ciudad es preciosa, estaría aún mejor si pudieran poner en marcha una campaña de aseo de las calles y de mantenimiento de esas preciosas edificaciones de comienzos de siglo pues algunas corren peligro de perderse. Nos sorprendió el clima: días grises, nublados y fríos; como la ropa de abrigo viene en Juanita, he tenido que ponerme una camiseta térmica y un jersey de Antonio, él ha estado usando su chaleco de invierno.


Salud y buen viaje para todos.


Gloria y Antonio


























8 comentarios:

  1. Esto va viento en popa, Gloria me encanta tu forma de narrar vuestra (nuestra) aventura. Ya tengo ganas de que llegue Juanita casi tantas como vosotros. En mi casa os seguimos todos.
    Seguir así.

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    1. Gracias Jesús. Nos alegra que nos acompañes. Recibe un enorme abrazo desde esta fresquita y nublada Montevideo

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  2. No salio la cancion porfa trate de reenviarla chicos sigan asi porfa bi dejen tanto espacio para comunicarcen

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  3. Hola Antonio me alegro muchísimo que todo os valla tan bien. En mi casa también os seguimos todos. Esperamos nuevas vivencias y gracias a Gloria por contarlo tan bien. Saludos

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  4. Hola Antonio me alegro muchísimo que todo os valla tan bien. En mi casa también os seguimos todos. Esperamos nuevas vivencias y gracias a Gloria por contarlo tan bien. Saludos

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  5. Hola Antonio y Gloria: soy Paco becerro , estamos siguiendo vuestra aventura como que fuera nuestra , nos gusta todo lo que habeis publicado, nos parece maravilloso, animo y seguir vuestra ruta que os seguimos. un saludo

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  6. Antonio veo que aunque te vayas a la otra punta del mundo acabas en la estacion del tren, tantos años en nuestro trabajo que adicción cogimos, tardaremos en desintoxicarnos, un abrazo

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